Una de las cosas maravillosas del verano es que podemos ampliar nuestro espacio vital sin ampliar la casa ni hacer una renovación costosa. En muchos casos, ni siquiera tenemos que decorar demasiado. Basta con limpiar el porche o la terraza y colocar en él una silla bien cómoda. Otros pueden querer hacer una habitación fuera, en la terraza o el jardín y se puede hacer por un mínimo coste.